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Feb. 15th, 2008

SWEENEY TODD, el cansancio de ser Tim Burton

GUIÓN DE LA CRÍTICA PUBLICADA EN Radiocine.

Fue el primero. Sí, el primero, o al menos así lo reconocemos ahora. Fue el primero en peinarse raro, hacer alarde de feo y sumar todas sus características físicas innatas al goticismo tenebrista (Toma palabro) que destilan muchas, la gran mayoría de sus películas. Y a eso está dedicando su carrera, a vender su nombre, no sus películas.


Tim Burton es ya un estilo de cine, pero como muchos otros de sus seguidores en el “frikiestilo” (como, por ejemplo, el español Álex de la Iglesia), que consiste en ir de rarete por la vida, responder seudointelectulamente y seudomisteriosamente a las entrevistas, rodearse de un grupo fiel de actores tan extravagante como uno y por ello creer que el cine sale solo, como muchos otros de sus seguidores, digo, no se ha dado cuenta de que el cine requiere esfuerzo.

 

Y Burton se niega a esforzarse lo mismo en la estupenda Big Fish que en la innecesaria el Planeta de los Nimios, digo simios, en la emocionante Ed Word que en la insípida Mars Attacks, en la personalísima Eduardo Manostijeras y en la … dejemos los adjetivos para luego Sweeney Todd.

 

Se trata, eso ya lo sabéis, de un musical, un musical de terror, que es lo que parece que en este caso le da el tono original a la cinta, ya que no es nada común escuchar cómo cantan los protagonistas al ritmo al que parten en cachitos a sus víctimas, pero ahí está el argumento. Tras muchos años fuera de Londres, un barbero al que el juez local le ha hecho la puñeta y ha destrozado la vida, vuelve y se encuentra con una especie de panadera que hace las empanadas más apestosas que te puedas echar a la cara y con un joven inocente que se enamora de la que, a la postre, resulta ser la secuestrada hija del protagonista.

 

El argumento, sinceramente, es lo de menos, bebe de las fuentes románticas del siglo XIX de las que tanto se alimentan el cine y la literatura contemporáneas, pero con un toque de posmodernidad en la intrínseca maldad de los personajes protagonistas. El desarrollo es el que nos presenta a un Burton perezoso, que se mueve muy bien entre decorados plagados de claroscuros y contrastes de luces, con algún juego de cámara interesante, pero que en realidad ya hemos visto en muchas otras producciones.

 

Pero donde más claramente se muestra la pereza de Burton en la película es en su falta de trascendencia. Una vez pasada la introducción con la prototípica construcción del personaje principal (el barbero Sweeney Todd) a partir de hechos oscuros y luctuosos del pasado, la cinta se convierte en una repetición paródica de chapoteos y chapoteos de sangre. Y ni el director ni el guionista ni nadie pretenden buscar tras las esquinas de la imagen ni aportar nada nuevo y propio, no vaya a ser que tengamos que mostrar menos sangre y menos “seudoguarradillas” (digo seudo, porque hoy en día sus guarradas no asustan a nadie), que es lo que queremos mostrar para parecer provocadores.

 

Y es que, amigos míos, Sweeney Todd es una película superficial y resbaladiza como un lago de hielo, que no te deja entrar en su interior en ningún momento y prefiere que te vayas deslizando, a ratos entretenido, por su irregular superficie. A estas alturas me estaréis preguntando en voz alta: bueno, ¿y las canciones qué? Pues eso digo yo. Empezando porque Depp no tiene voz (otra cosa es Helena Bonham Carter, maravillosa cantando), no proyecta, canta con una opacidad realmente anodina, como si le faltara el aire (pese a que no desafina, cuestión en la que ya incurre el chirriante Alan Rickman, que cuando no canta sin embargo es el mejor actor de todos). Empezando por eso, digo, seguimos por las presuntas canciones. Presuntas porque su melodía es muy simple, los estribillos apenas son golpes rítmicos sin ambición de armonía y no resultan ni innovadoras ni clásicas ni pegadizas. No se amoldan a la trama, no aportan nada, en fin, totalmente prescindibles.

 

Otro paso atrás, pues, de Tim Burton, un tipo con talento, pero al que le gusta acomodarse en su poltrona de sabio del cine. Muchos directores matarían por hacer una película como ésta y quizá les perdonáramos incluso que visualmente no resulte en absoluto desagradable (aunque se le pida una mayor innovación para los medios de hoy en día), pero al autor de Big Fish se le está notando que trabajar mucho le cansa.

 

Puntuación: 5

Feb. 13th, 2008

John Rambo, una película interesante

 Os transcribo a continuación la crítica que hice para Radiocine de John Rambo.

John Rambo, el poder de la épica

Una cuestión que sucede indefectiblemente con todas las sagas es que tu llegas ya predispuesto a verlas.

 

Ya tienes una cierta idea de por dónde va a ir Shrek 3, Piratas del caribe 3, Spiderman 3, … Con Rocky y con Rambo no sólo ocurre esto, sino que se acentúa, ya que con el tiempo han caído en un cierto desprestigio (lógico, por la calidad de alguna de las partes) y, por si fuera poco, la imagen de Stallone no es la mejor del mundo. Y ahora dirige y escribe.

 

Todo este rollo me lo acabo de echar porque no sabía cómo deciros que con John Rambo me lo he pasado bien.

 

Vale que no es la mejor película de mi vida, que cuando esté a punto de dejar este mundo no será la última película en que piense y que, probablemente, no vuelva a verla de nuevo salvo que Sandra Bullock me invitara a verla, pero tiene todos los elementos de una buena película de entretenimiento sin, curiosamente, saltarse las normas de las películas de la saga.

 

Y eso que Rambo empieza jubilado (sí, ya habrá algún gracioso que haga chistecillos diciendo: toma, como que tiene 61 años) en Birmania, cazando cobras y pescando peces a flechazos, pero ¡ay!, amigos míos, ese comienzo vale un imperio, es el comienzo de la épica. Porque si a una estructura se ajusta perfectamente esta cinta es a la de la épica. Un héroe caído con un pasado turbulento, pero que en cierto modo (pese a los flashbacks a las películas anteriores) se oculta, un hecho que le involucra en su destino de héroe y que le lleva a su evolución final. Y todos los elementos participan de ello: la chica rubia con la que quizá no hay nada, pero que le empuja a mostrar su lado bondadoso y a añorar una vida familiar que nunca ha tenido (resulta interesante comprobar cómo tanto en Rocky como en Rambo Silvestre se muestra como un tipo profundamente defensor de la familia), el equipo que esta vez –Rambo venía siendo un gran solitario en sus tres primeras películas- le aportará una nueva visión, los implacables, malvados e inhumanos soldados birmanos, …

 

Es la historia del héroe que resurge, del ave fénix, del regreso de Ulises, es la historia más antigua que haya contado el hombre, pero la historia que más nos gusta … si está bien hecha. Porque Stallone rueda con una precisión raramente vista en películas con un montaje tan veloz y un estilo tan involucrado en las batallas como ésta. Estamos acostumbrados a escenas con cámara al hombro y movimientos bruscos en los que sólo se aprecia que hay muchos golpes y mucha violencia, pero aquí se puede ver con precisión –ligeramente morbosa, eso sí, aunque para lo que se ve hoy en día tampoco demasiado- qué es lo que sucede en la acción y por qué.

 

El mito es un solitario, necesita un impulso para darle sentido a su vida, lo encuentra y de paso nos presenta su “tesis” de que la violencia es necesaria. No hay más, ni tampoco menos en la película. John Rambo no trasciende, no da que pensar, pero tampoco aburre (dura 1hora y 20, aunque si como yo te gustan los títulos de crédito tendrás que esperar 10 minutos más), no deja poso alguno, no plantea preguntas y si acaso plantea alguna la respuesta es inmediata. Pero (al menos de momento pues amenaza con volver con un Rambo familiar en Estados Unidos) cierra una saga que sirvió para crear a un personaje épico, ese que fue capaz de enfrentarse a un helicóptero con un bazoka, o de denunciar el olvido que sufrieron los veteranos de Vietnam, o de luchar contra unos feroces birmanos surgiendo cuchillo en ristre fuera de foco, pero nunca fuera de juego.

 

Y del tema del ya difunto Jerry Goldsmith hablaremos otro día, pero gracias Sly por mantenerlo en tu nueva peli.

Puntuación: 6,5.

Aug. 20th, 2007

Directorio Plus

Os recomendamos el directorio de blogs en español www.directorioplus.com .

Te veré dormir


Uno de mis primeros cortos. Como curiosidad, os comentaré que entre algunos planos y otros hay una diferencia de tres años.

Clave de sol


Gracioso corto hecho en el NIC.

Radiocine se puede escuchar ya en móviles 3G

Radiocine se puede escuchar ya en el móvil

Radiocine, la radio del cine, en Internet, ha lanzado a mediados de febrero de 2007 su servicio Radiocine 3G, que permite escuchar todos los programas de Radiocine en MP3 con cualquier móvil 3G. Independientemente del operador de telefonía móvil con el que se opere, los oyentes de Radiocine pueden acceder a la página www.radiocine.org/3g y descargarse completamente gratis cualquiera de los programas de la emisora on-line dedicada exclusivamente al cine (Radiocine no cobra nada por sus programas, otra cuestión es lo que cobre su operador por navegar por Internet).

Además, Radiocine pone a disposición de sus oyentes las versiones 3G de los programas más populares (Próximamente, Estrenos, DVDs, Noticias, etc.): programas de corta duración (de 3 a 5 minutos) en los que se contarán exclusivamente los titulares de la versión completa. Los oyentes de Radiocine siguen también podiendo escucharla on-line en www.radiocine.org o descargar sus archivos a través de la página de archivo o de programas como iTunes, iPodder, etc.

De este modo, los oyentes de Radiocine podrán enterarse de todos los estrenos de cada semana en apenas 5 minutos (menos de lo que se tarda en esperar la cola de la taquilla), conocer cuáles son las principales novedades en DVD en apenas 4 minutos (mucho menos de lo que se tarda en llegar a tu tienda habitual) o enterarse de qué películas se están preparando en apenas 3 minutos. Para oír Radiocine en el móvil sólo hace falta acceder a la página www.radiocine.org/3g, pero para facilitar aún más la escucha de sus programas, Radiocine ha realizado un vídeo de demostración protagonizado por sus dos colaboradores y críticos más jóvenes (Teresa, de 12 años, y Esteban, de 14), en el que se muestra en sólo 1 minuto cómo acceder a Radiocine 3G. Existe un enlace al vídeo en la página principal de www.radiocine.org o se puede descargar directamente de www.radiocine.org/3g.wmv .

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